Curso 2025/2026
El pasado 15 de septiembre, coincidiendo con el final de las festividades de Meskel, el Centro de Muketuri reanudó su actividad académica. El regreso a las aulas se ha producido de manera progresiva: pese a la apertura oficial a mediados de mes, fue el 29 de septiembre cuando se completó la incorporación de los 380 alumnos y alumnas que forman parte del centro este curso



Esta cifra consolida la capacidad del proyecto para dar cobertura a un volumen importante de niños y niñas de la zona, asegurando tanto su escolarización como su bienestar.
La estrategia nutricional sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la intervención en Muketuri. Actualmente, la distribución de un vaso de leche diario para cada alumno se ha convertido en una de las acciones más valoradas por la comunidad local, ya que garantiza un aporte de proteína animal esencial en edades de crecimiento.



El funcionamiento del comedor de Jebena es clave en este sentido; las cocineras Bizunesh, Taitu y Adisu gestionan la elaboración de los menús diarios, priorizando el uso de verduras frescas cosechadas directamente del huerto del centro. Este modelo no solo asegura una dieta equilibrada, sino que refuerza la sostenibilidad del proyecto y la calidad del producto.



En el ámbito educativo, el centro sigue ampliando el currículo más allá de las materias básicas. Gracias a la colaboración de personal voluntario, los alumnos reciben clases de inglés y sesiones de gimnasia, disciplinas que complementan su desarrollo académico y físico. Estas actividades se integran en una rutina que busca la formación integral del niño, ofreciendo herramientas que serán determinantes en su progresión escolar futura.
Más allá del aprendizaje teórico, el proyecto pone un énfasis especial en la responsabilidad y el mantenimiento de las instalaciones. Los niños y niñas participan activamente en el funcionamiento del centro mediante turnos establecidos para limpiar sus platos y tazas después de cada comida.



Asimismo, la implicación de las familias es una pieza indispensable del engranaje: cada viernes, los padres y madres se organizan por turnos para colaborar con las maestras en la limpieza y mantenimiento de las aulas. Esta colaboración comunitaria garantiza que el centro sea un espacio cuidado y compartido por todos.
El avance y la continuidad de estas iniciativas son posibles gracias al apoyo constante de los socios y socias de AFNE. Vuestra contribución permite mantener la estructura logística y humana necesaria para garantizar, día a día, la educación y la nutrición de los niños y niñas de Muketuri.









